JONAS

Vivir versus sobrevivir. No callarse, saber decir no, saber decir sí, recuperar el valor de la palabra, decir lo que es no lo que conviene ser. Palabras: Gabinete de publicidad del ego, defensoras de poses idiotas. Quiero palabras menos putas, palabras desde el fondo que respondan a un sentimiento, al menos a una aparente verdad. Me quedo con la música: Idioma universal, paraíso de los idiotas, vacía de palabras hasta que el hombre las cure.

domingo, 8 de julio de 2007

CALOR



Desde París a Afganistán.
Por Estambul y Bangla Desh
En arrozales de Vietnam
y por los bares de Lavapiés,
Por los portales de Nazareth.
En el infierno te buscaré.

Desde Granada hasta Dakar.
En la Pedrera de Gaudí.
En las cabilas de Sudán
y en el “Valla” de Valladolid.
Por los suburbios de Bucarest.
Por todas partes te buscaré.

Calor, calor, mucho calor, y no hay quien te encuentre. Castigo de dios.
Calor, calor, cuanto calor, y no hay quien te encuentre. ¡Maldita obsesión!

Por ti peinaré las aceras
y haré que me quieras, maldita mujer.
Por ti naufragó mi patera
cruzando el estrecho donde te canté,
donde te besé.

Calor, calor, mucho calor, y no hay quien te encuentre. Castigo de dios.
Calor, calor, cuanto calor, y no hay quien te encuentre. ¡Maldita obsesión!

Por las laderas del Mont Blanc.
En Shangri-La y en Tombuctú.
Por el espacio sideral
y por los bares del Sur.
Entre la quinta y la veintitrés.
Por todas partes te buscaré.

Calor, calor, mucho calor, y no hay quien te encuentre. Castigo de dios.
Calor, calor, cuanto calor, y no hay quien te encuentre. ¡Maldita obsesión!

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