JONAS

Vivir versus sobrevivir. No callarse, saber decir no, saber decir sí, recuperar el valor de la palabra, decir lo que es no lo que conviene ser. Palabras: Gabinete de publicidad del ego, defensoras de poses idiotas. Quiero palabras menos putas, palabras desde el fondo que respondan a un sentimiento, al menos a una aparente verdad. Me quedo con la música: Idioma universal, paraíso de los idiotas, vacía de palabras hasta que el hombre las cure.

lunes, 9 de julio de 2007

HOSPITAL 4




- ¿Cómo estará tu padre? – Mamá preocupada. Mamá buscando con la mirada el rostro del viejo marino que respiraba fatigosamente sobre la cama –
- ¿Dónde estáis, porque me dejáis solo?
Comienza un furioso ataque de nervios. ¿Por qué está en esa cama? ¿Quién le ha traído a este Hospital? De repente soy un secuestrador, un hijo mal nacido, un ingrato, un hijo puta, un mierda. Mamá intenta calmarle, mira su cara, mira al techo, le susurra palabras de calma. No es posible, nada puede apaciguar la furia que siente. Se agita torpemente, golpea con su pie la barandilla metálica.
- ¡Me voy, me voy de aquí! – dice. Intenta levantarse, la aguja del gotero se desprende de su muñeca -
En la habitación hay al menos quince personas, todas las que caben. Nos miran espantados.
- Hay que callar a ese hombre – dice la mujer de oscuro –
Hace un calor sofocante, siento como la ansiedad se abre paso en mi mente, en mi cuerpo, se me adormece el brazo, la cabeza, comienzo a sudar frío, mi corazón es una pelota maciza que rueda en un cazo metálico. Papá consigue incorporarse. No tiene fuerzas, está débil, pero su estado le presta la energía suficiente para erguir su cuerpo desgarbado. Surge de la cama como Neptuno del fondo de un mar blanco de sábanas. Agita su brazo en el aire como un Quijote amputado, blande una espada invisible, lucha contra gigantes, llora, maldice, cae agotado para volver rodar sobre la cama en un intento de escapar de su prisión blanda.
Consigo retenerle, atrapo sus dos brazos con los míos. Entra una enfermera.
- ¿Qué pasa aquí?
No decimos nada, solo la miramos pedigüeños. Se hace cargo de la situación. Manda salir a todo el mundo.
- Un momento que aviso al médico de guardia.

No hay comentarios: